Mis Complicaciones

Acá les contare cuales fueran las complicaciones que tuve y porqué tuve un embarazo de riesgo.

El 23 de marzo nos fuimos a realizar nuestro primer ultrasonido a un laboratorio privado. No se miraba más que un puntito negro porque apenas llevábamos entre 3 y 4 semanas. Mientras me realizaba el ultrasonido abdominal, la doctora me indicó que tendría que hacer un ultrasonido transvaginal porque miró algo raro. Ella pensaba que era un coágulo de sangre y pues tenía que ser tratado de inmediato ya que se encontraba justo al lado del saco amniótico. La cuestión fue que ella no logró identificar que era ese bulto y me dijo que mejor fuera a pasar consulta con el medico que me estaría atendiendo.

Un poco nerviosa me fui con mi esposo y yo le decía que me parecía raro que andaba sangrando, pero al mismo tiempo había leído que en algunas ocasiones era algo normal.

Ese mismo día le cuento a la Dra. Gadea, para que ella me recomiende con un buen doctor en el hospital donde me tocaba atenderme. Ahí me recomendó a la Dra Villalobos, me atendieron en la parte de emergencia, me realizaron un ultrasonido y me dice:

“Mira te voy a dar subsidio, ¿vos ya sabias que tienes miomas? Uno de ellos está en la parte externa del saquito del bebe, eso puede hacer que te empuje al bebe y se te venga, el subsidio será por 7 días acostada con los pies arriba, solamente levantarte para ir al baño, a partir de hoy no podes manejar vehículo, cargar cosas pesadas, ni limpiar, ni lavar, ósea nada. Tenía que pasar las 24 horas del día acostada y fueron 3 días de inyecciones.”

En ese momento se me vino un sentimiento de miedo, no se miraba más que un punto y no sentía ningún movimiento, pero era algo que ya amaba y con todas mis fuerzas comencé a pedir por esa criatura que venía en camino, Por ese pedacito de vida que llevaba dentro de mí. Luego de eso, dimos la noticia a nuestra familia de una manera muy especial. Esperamos un tiempo prudencial para hacerlo público con nuestras personas más allegadas y redes sociales.

Esos días para mi fueron de mucho cambio, yo me considero ser una persona muy activa, andar de aquí para allá. Quería saber una segunda opinión y mi suegra me dijo que me podía atender el Dr. Armando Marenco quien atendió a mi cuñada en sus dos embarazos. Hicimos cita con él y de igual manera me explicó lo de los miomas. Él no se explicaba como yo no me había dado cuenta. Comencé mis citas paralelas del seguro y con el Dr. Marenco y ambos coincidían con los riesgos que se venían. Por asuntos del COVID-19 ya en abril habían muchos casos y el hospital de mi seguro era uno de los estaba atendiendo a personas con el virus. La Dra. que me habían recomendado la habían trasladado de área, entonces tuve que recurrir únicamente con el Dr. Marenco.

El 30 de abril, estando en mi trabajo, comencé a sangrar bastante. Le escribí al doctor y fui de emergencia donde él. Gracias a Dios no había pasado nada con el bebé, pero me volvieron a mandar de subsidio con las mismas recomendaciones y 3 días seguidos de inyecciones. A partir de esa fecha era religión, todos los sábados tendría que ponerme la inyección hasta la semana 36.

El Señor me mando ángeles que fueron de gran ayuda que incondicionalmente estuvieron a disposición de apoyarme. Cada semana esperando la siguiente cita siempre estaba con la incertidumbre de que todo estaría bien.

El 18 de junio en nuestra cita mensual, nos dicen que el mioma está afectando porque está dividiendo el saco amniótico y él bebe estaba en una posición que no era buena ya que casi no le llegaba líquido. Todo ese mes hasta la siguiente cita nos mandaron a dormir solamente del lado derecho. Nuestro hijo siempre se mantuvo cruzado, su cabecita del lado derecho y sus nalguitas del lado izquierdo.

Transcurrieron las semanas, el cansancio y el dolor cada día era más grande. Nos llevamos un susto a las 34 semanas. Tenia la presión muy alta y no lograban estabilizarla. Pasamos 2 noches en el hospital, pero gracias a Dios logramos estabilizar la presión y nuevamente a quedarnos en casita y levantarme solamente para lo necesario.

El Dr. Marenco siempre nos transmitió seguridad y nos hizo mantener nuestra fé. Ante todo pronóstico y contra todas las complicaciones, logramos llegar a las 37 semanas. Nuestro Pequeño Gran Guerrero nació un 10 de noviembre del 2020 a las 8:18AM.

Durante mi parto también tuve complicaciones de presión alta y muchos nervios a la hora de la inyección de Anestesia Intradural(la raquídea). Yo desconocía que me habían tenido que sedar para poder ponerla porque estaba muy nerviosa; entonces no recuerdo nada de cómo me la pusieron.

Gracias Dios y la Intercesión de nuestra Madre Santísima hoy puedo contarles mi historia, antes de hacer esto tuve miedo porque a veces nuestra fé es muy vulnerable. Sentimos que oramos y no recibimos respuesta. Pero no, la verdad es que el Señor actúa de la manera en que cada uno lo necesita y cuando él siente que es lo mejor para nosotros, aunque nosotros estemos en otra sintonía.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *